EL LIBRO

Edición más reciente


Encuentra en este libro TODOS los consejos útiles para comenzar o hacer crecer tu podcast. 

Un libro para entender el pódcast y tener éxito con él.  Explica cómo preparar la producción, cómo grabar un pódcast, con qué equipos y herramientas grabar, dónde publicarlo y cómo promocionarlo para que sea exitoso y puedas incluso ganar dinero monetizándolo. 






El libro Todo Sobre Pódcast

El libro está disponible en edición de papel y en edición electrónica.
Te recomendamos más la edición electrónica, que se actualiza gratis a la versión más reciente. Lo compras una vez y tienes siempre la edición actualizada.


Consíguelo

 y el libro electrónico en todo el mundo: Apple Books






¿Amazon desde otro país?
UKDEFRITNLJPBRCAMXAUIN





El libro está dividido en 5 partes:

1- Entender el podcast 
2- Antes de grabar 
3- Con qué grabar 
4- Dónde publicarlo 
5- Después de publicarlo



Consigue el libro en papel:

📖 España:  Amazon ES 

📖 Las Américas: Amazon US


Consigue el libro electrónico eBook:

📲 España:  Kindle ES

📲 Las Américas: Kindle US

🌍 y en todo el mundo: iBooks de Apple



– Puedes dejar aquí un comentario con sugerencias del tema que desees que no falte en las próximas actualizaciones del libro –






Veamos con un poco más de detalle las 5 partes del libro:


1- Entender el podcast

Definición, usos e innovación.
Comprendemos sus diferencias con la radio, su público, sus canales de distribución y todas sus características.

2- Antes de grabar

Elementos sonoros, libreto, temáticas e historias, duración y frecuencia.


3- Con qué grabar

Micrófonos, auriculares, monitores, interfaces y mesas de mezcla


4- Donde publicarlo

Alojamiento y distribución. ¿iVoox, Spreaker o Anchor? Hay muchísimas otras opciones, entre ellas puede estar la mejor para ti.

5- Después de publicarlo

Cómo medir si lo estás haciendo bien o aún puedes mejorar. Cómo monetizar y ganar dinero con tu pódcast.



¿Está muriendo el podcasting? Los datos de 2026 cuentan otra historia

La audiencia de pódcast sigue creciendo, pero millones de programas han dejado de publicar. 






El video gana terreno, la inteligencia artificial entra en la producción y la publicidad aumenta. ¿Es buen momento para comenzar un pódcast o cada vez resulta más difícil mantenerlo?

El podcasting está muerto. O eso nos vienen diciendo desde hace años.

Primero, porque había demasiados pódcast. Después, porque Spotify cancelaba producciones y despedía personal. Más adelante, porque Google cerraba su aplicación de pódcast. Ahora, porque YouTube está ganando audiencia y la inteligencia artificial puede generar programas enteros sin necesidad de una persona frente al micrófono.

Pero según estimaciones atribuidas a eMarketer, la audiencia mundial de pódcast habría crecido de 507 millones de personas en 2023 a más de 619 millones en 2026.

La contradicción resulta divertida: cada vez que alguien anuncia el funeral del podcasting, aparecen más personas escuchándolo.

Para averiguar qué está ocurriendo, conviene separar tres preguntas: ¿cuánta gente consume pódcast?, ¿cuántos programas consiguen mantenerse activos? y ¿cuánto dinero genera realmente esta actividad?


La audiencia del podcasting sigue creciendo en 2026

La investigación The Infinite Dial 2026, publicada en marzo por Edison Research y SSRS, encontró que el 58 % de la población estadounidense de 12 años o más había escuchado o visto un pódcast durante el último mes.

Eso equivale a aproximadamente 167 millones de personas. El consumo semanal alcanzó el 45 %, unos 130 millones. Ambos porcentajes fueron los más altos registrados hasta entonces por el estudio.

También encontró que el 80 % de esa población había consumido un pódcast alguna vez.

Estos resultados proceden de una encuesta realizada en enero de 2026 a 2.050 personas, con ponderación para representar a la población estadounidense de 12 años o más.

Hay una precisión necesaria: Edison utiliza una definición que incluye tanto escuchar como ver pódcasts. Por eso, las cifras actuales no deben compararse automáticamente con mediciones antiguas centradas exclusivamente en audio.

Tampoco representan a todo el planeta. Las estimaciones mundiales dependen de metodologías distintas y no siempre utilizan la misma definición de oyente.

Lo que sí podemos afirmar es que, en uno de los mercados mejor estudiados, el consumo de pódcasts continúa creciendo.


La otra cifra: casi todos los pódcast han dejado de publicar recientemente

El crecimiento de la audiencia contrasta con otro dato.

En octubre de 2026, la firma Slice publicó The Podcast Census 2026, un análisis de los registros públicos de Podcast Index, uno de los directorios abiertos que recopilan información sobre pódcast distribuidos mediante RSS.

El RSS es el archivo que permite a las aplicaciones conocer qué episodios publica un programa, dónde encontrarlos y cuáles son sus datos básicos. Gracias a este sistema, un mismo pódcast puede distribuirse mediante diferentes aplicaciones sin tener que subir cada episodio manualmente a todas ellas.

Slice identificó 4.391.041 programas después de excluir duplicados, registros de prueba y otras entradas que no correspondían a programas independientes.

De ese total, solamente 413.475 habían publicado algún episodio durante los 90 días anteriores al 26 de septiembre de 2026.

Eso representa el 9,4 % de los programas registrados.

Si ampliamos el periodo a un año, el porcentaje de programas que publicaron al menos un episodio sube al 16,4 %.

Pero hay que tener cuidado con la palabra «inactivo». Un programa puede haber terminado su temporada, estar en vacaciones o haber completado una serie documental de duración limitada. Dejar de publicar no significa necesariamente haber fracasado.

También existen programas que distribuyen sus contenidos exclusivamente mediante plataformas de video y que no aparecen en los directorios RSS.

El estudio mide actividad de publicación, no éxito económico, satisfacción de las audiencias ni calidad editorial.


Muchos pódcast terminan antes del séptimo episodio

El mismo censo encontró algo que merece atención de cualquiera que esté pensando en comenzar un programa.

Entre los pódcast que habían dejado de publicar, el 24,4 % terminó después de un único episodio. Y el 56,5 % no llegó al séptimo.

El estudio también indica que solamente el 7,5 % de todos los programas analizados había publicado al menos cien episodios.

Estos números describen la continuidad de los proyectos, pero no explican por qué se detuvieron.

Algunas personas pudieron descubrir que producir episodios exigía más tiempo del previsto. Otras quizá completaron su objetivo inicial. También puede haber proyectos que perdieron financiación, equipos que se separaron o programas que cambiaron de formato.

No contamos con datos suficientes para atribuir todos esos casos a una misma causa.

Lo que sí permite concluir el censo es que publicar el primer episodio resulta mucho más común que sostener una producción durante meses o años.

Y aquí aparece una lección práctica: antes de invertir en micrófonos, cámaras o publicidad, conviene definir cuánto tiempo puede dedicarse a cada episodio, con qué frecuencia se publicará y qué objetivo tendrá el programa.

Un calendario realista puede resultar más útil que comprometerse a publicar diariamente sin contar con los recursos necesarios.


¿YouTube está acabando con los pódcast de audio?

En junio de 2026, Edison Research publicó The Podcast Consumer 2026, un estudio que encontró un cambio en la manera de consumir pódcast en Estados Unidos.

Según los datos correspondientes al tercer trimestre de 2025, el 82 % de quienes consumían pódcast semanalmente había visto video de pódcast, mientras que el 78 % había escuchado pódcast en formato exclusivamente sonoro.

Las categorías no son excluyentes. Una misma persona puede escuchar un episodio mientras conduce y ver otro cuando está en casa.

Por eso sería incorrecto sumar ambos porcentajes o interpretarlos como si representaran dos públicos completamente separados.

El crecimiento del video modifica la distribución y el descubrimiento de contenidos, pero no demuestra que el audio esté desapareciendo.


¿Entonces ahora todos necesitan cámaras?

No necesariamente.

Una entrevista puede beneficiarse de mostrar las expresiones de quienes participan. Un programa de demostraciones tecnológicas puede necesitar imágenes para explicar lo que ocurre. Una conversación entre varias personas también puede encontrar público en YouTube.

Pero una narración documental, un programa de ficción sonora o un episodio pensado para acompañar a alguien mientras camina puede funcionar perfectamente sin video.

Grabar video añade tareas: iluminación, encuadre, almacenamiento, edición de imagen y adaptación a las plataformas donde se publicará.

Antes de incorporar cámaras conviene preguntarse si esas tareas producirán un beneficio concreto para la audiencia y si el equipo podrá sostenerlas.

También existe una opción intermedia: producir el episodio principal en audio y utilizar fragmentos audiovisuales para darlo a conocer.

El formato debe responder a la experiencia que queremos ofrecer, no exclusivamente a la plataforma que tenga mayor crecimiento en determinado momento.


Spotify cerró producciones y Google Podcasts desapareció. ¿Eso significa que el negocio fracasó?

Uno de ellos es la reorganización de Spotify, que en junio de 2023 anunció cambios en su negocio de pódcast, incluida la integración de Gimlet y Parcast dentro de Spotify Studios y una reducción de aproximadamente 200 puestos relacionados con esa actividad.

En diciembre del mismo año, Spotify anunció una reducción general de aproximadamente el 17 % de su plantilla. Es incorrecto presentar ese segundo porcentaje como si correspondiera únicamente a empleos de podcasting.

Google, mientras tanto, retiró Google Podcasts durante 2024 y trasladó su apuesta hacia YouTube Music.

Estos movimientos muestran que las plataformas pueden cambiar de estrategia, reorganizar inversiones o abandonar aplicaciones. No demuestran por sí mismos que las personas hayan dejado de consumir pódcasts.

Para quienes producen programas, la enseñanza es distinta: depender completamente de una sola aplicación puede convertirse en un problema cuando esa empresa modifica sus prioridades.

Conviene comprender dónde se aloja el contenido, quién controla el archivo RSS, cómo se conserva el catálogo y qué alternativas existen para distribuirlo.

Una plataforma puede ser un canal de descubrimiento o de monetización. No necesariamente debe ser el único punto de contacto entre un programa y su audiencia.


¿Se puede ganar dinero con un pódcast en 2026?

La publicidad sigue creciendo, al menos en Estados Unidos.

El informe Internet Advertising Revenue Report, elaborado por IAB y PwC y publicado en abril de 2026, calculó que los ingresos publicitarios del podcasting estadounidense alcanzaron 2.862,2 millones de dólares durante 2025.

La cifra representa un crecimiento del 17,6 % respecto a 2024, cuando el mercado había generado 2.433,1 millones.

En 2023, el registro había sido de 1.925,2 millones de dólares.

Es una tendencia de crecimiento. Pero no responde una pregunta que interesa mucho más a quienes producen programas independientes: ¿cuánto de ese dinero llega a cada pódcast?

El informe mide ingresos publicitarios agregados. No demuestra que la mayoría de los programas tenga patrocinadores ni que sus creadores puedan vivir de esta actividad.

También utiliza una definición tradicional de publicidad en pódcast de audio. Parte de los ingresos asociados al video puede quedar fuera de esa categoría.

Audiencia no significa automáticamente ingresos

Un programa puede acumular miles de reproducciones y generar pocos ingresos si su audiencia se encuentra en mercados donde la publicidad paga menos, si no tiene anuncios disponibles o si la plataforma no ofrece mecanismos de monetización adecuados.

También puede ocurrir lo contrario: un pódcast especializado, con una audiencia relativamente pequeña, puede resultar atractivo para una empresa interesada en llegar a un grupo muy específico.

Por eso conviene distinguir las reproducciones, las personas que escuchan, los anuncios efectivamente servidos y los ingresos recibidos.

Son métricas diferentes.

El costo de producción también cuenta. Un programa que genera ingresos puede seguir perdiendo dinero si sus gastos de edición, investigación, alojamiento, colaboradores y promoción son superiores a lo que recibe.

¿Cuánto dinero dejan 10.000 reproducciones?

Un mismo pódcast puede recibir 10.000 reproducciones en España, México o Estados Unidos y ganar cantidades diferentes. La razón no está solamente en el CPM: también importa cuántas reproducciones reciben publicidad pagada y qué porcentaje del dinero entrega la plataforma.

Los siguientes son tres ejemplos hipotéticos. No representan los CPM promedio de estos países ni predicen cuánto ganará un programa.

España

10.000 reproducciones

5.000 anuncios pagados

CPM bruto: US$5


Facturación publicitaria: US$25

Plataforma (40 %): US$10

Para el creador (60 %): US$15

Producción: US$50

−US$35

Resultado del episodio

México

10.000 reproducciones

7.000 anuncios pagados

CPM bruto: US$10


Facturación publicitaria: US$70

Plataforma (40 %): US$28

Para el creador (60 %): US$42

Producción: US$50

−US$8

Resultado del episodio

Estados Unidos

10.000 reproducciones

8.000 anuncios pagados

CPM bruto: US$20


Facturación publicitaria: US$160

Plataforma (40 %): US$64

Para el creador (60 %): US$96

Producción: US$50

+US$46

Resultado del episodio

¿Por qué cambia tanto el resultado?

Primero: no todas las reproducciones reciben anuncios pagados. En estos ejemplos, la proporción de reproducciones monetizadas es del 50 % en España, del 70 % en México y del 80 % en Estados Unidos.

Segundo: el CPM puede variar según la demanda publicitaria, el país de la audiencia, el anunciante, el tipo de campaña y el intermediario. No existe una tarifa universal para cada país.

Tercero: la plataforma puede retener una parte del dinero. Aquí usamos un reparto ilustrativo del 60 % para quien crea el pódcast y el 40 % para la plataforma. Otros programas utilizan condiciones diferentes.

Y hay algo más: algunos programas pueden recibir apenas US$1 por cada mil anuncios monetizados, o incluso menos, dependiendo del mercado y de las condiciones comerciales. Por eso conviene comprobar el CPM efectivamente recibido, no solamente el que aparece en una oferta publicitaria.

¿Qué puede hacer alguien que quiere vivir de su pódcast?

Antes de buscar más reproducciones, conviene revisar cuánto dinero deja cada mil escuchas, qué porcentaje de la audiencia recibe publicidad y cuánto cuesta producir cada episodio.

También existen alternativas a depender exclusivamente de los anuncios automáticos: conseguir patrocinios directos, ofrecer servicios relacionados con el contenido, desarrollar productos propios o recibir aportes voluntarios de la audiencia. Cada opción exige trabajo y tiene riesgos, pero permite explorar fuentes de ingresos diferentes.

Un pódcast pequeño puede ser sostenible. Lo importante es que sus costos y su modelo de ingresos sean compatibles con la audiencia que realmente consigue.

Si estás comenzando o quieres mejorar tu proyecto, el libro Todo Sobre Pódcast ofrece conocimientos sobre planificación, producción y publicación que pueden ayudarte a tomar decisiones antes de invertir más tiempo y dinero.

Y si quieres profundizar en los pagos de las plataformas, también publicamos el artículo «Spotify promete dinero para pódcast en Hispanoamérica: ¿cuánto se puede ganar realmente?» , donde examinamos las condiciones de monetización y sus limitaciones.

Nota metodológica: todos los escenarios son simulaciones. Se supone un anuncio por reproducción monetizada, un reparto publicitario del 60 % para el creador y un costo de producción de US$50 por episodio. Los resultados no incluyen impuestos, comisiones adicionales ni costos de comercialización.

La pregunta útil no es cuánto dinero mueve toda la industria, sino cuánto cuesta producir cada episodio, qué ingresos puede generar el proyecto y cuánto tiempo necesita para alcanzar sus objetivos.



Si hay más público y más dinero, ¿por qué tantos pódcasts dejan de publicar?

Imagina una ciudad donde cada año llegan más clientes a los restaurantes, pero nueve de cada diez establecimientos llevan meses sin abrir. ¿Diríamos que el negocio de la comida está muriendo o que algo está pasando con quienes intentan mantener sus restaurantes?

Con el podcasting encontramos una contradicción parecida. La audiencia aumenta, la publicidad crece y las grandes plataformas siguen invirtiendo en este formato. Pero solamente el 9,4 % de los programas registrados en el censo de Slice había publicado durante los últimos 90 días.

Eso no significa que el 90,6 % haya quebrado. Muchos programas nunca fueron negocios. Algunos terminaron sus temporadas y otros pudieron haber cumplido el objetivo para el que fueron creados.

El censo tampoco investigó las razones individuales por las que dejaron de publicar. Por eso no podemos afirmar que la falta de dinero sea la causa principal.

Más oyentes no significa más oyentes para cada programa

Cuando aumenta el público de una industria, sus participantes no reciben necesariamente una parte proporcional de ese crecimiento.

Una persona puede comenzar a escuchar pódcasts y dedicar todo su tiempo a dos programas que ya conoce. Otra puede descubrir nuevos contenidos exclusivamente mediante las recomendaciones de YouTube o Spotify.

El crecimiento de la audiencia total no garantiza que los programas nuevos consigan visibilidad.

La competencia tampoco se limita a otros pódcast. Cada episodio necesita encontrar espacio entre videos, música, redes sociales y otras formas de entretenimiento.

¿Quién se queda con los miles de millones de dólares?

Según IAB y PwC, la publicidad en pódcasts generó 2.862 millones de dólares en Estados Unidos durante 2025.

Pero esa cantidad no se reparte por igual entre todos los programas existentes.

El dinero puede pasar por agencias publicitarias, plataformas tecnológicas, redes comerciales y empresas productoras antes de llegar a quienes crean el contenido. Las condiciones dependen de cada contrato y modelo de comercialización.

También existe una diferencia entre tener audiencia y disponer de publicidad vendida. Un episodio puede acumular reproducciones sin generar ingresos si no tiene anunciantes o si las condiciones de monetización no se cumplen.

Una investigación de Podcastquery publicada en septiembre de 2026 encontró que nueve plataformas de alojamiento orientadas a la comercialización empresarial concentraban el 51,41 % de los programas presentes en los cien primeros puestos de las listas de Apple Podcasts analizadas, aunque alojaban solamente el 3,35 % de los canales registrados en Podcast Index.

Es una muestra de la presencia de grandes operadores entre los programas más visibles. Pero no demuestra qué porcentaje del dinero publicitario reciben esas empresas ni cuánto llega a cada creador.

Para responder con precisión quién se queda con los ingresos necesitaríamos información sobre contratos, comisiones y pagos efectivos que los informes generales de publicidad no proporcionan.

¿Y qué posibilidades tiene un pódcast independiente?

Un programa independiente no necesita competir necesariamente por millones de reproducciones. Puede construir una audiencia especializada y buscar ingresos mediante patrocinios directos, aportes de su comunidad, suscripciones o productos y servicios relacionados con su contenido.

Cada alternativa exige condiciones diferentes. La publicidad automática depende del volumen de reproducciones y de la demanda de anunciantes. Los patrocinios directos requieren encontrar empresas interesadas en una audiencia concreta. Las suscripciones necesitan personas dispuestas a pagar por el contenido.

También hay pódcasts que no buscan ingresos directos. Pueden servir para compartir conocimientos, desarrollar una comunidad o apoyar una actividad profesional.

Por eso, antes de preguntarse cuánto dinero puede generar un pódcast, conviene definir para qué existe y qué resultado justificaría el tiempo dedicado a producirlo.

El crecimiento del podcasting ofrece oportunidades, pero no elimina los costos ni garantiza que cada proyecto encuentre una audiencia suficiente.


La inteligencia artificial ya está en el podcasting, pero ¿está reemplazando a quienes crean?

Existe evidencia de que la IA se está incorporando a distintas tareas de producción y de que la audiencia tiene opiniones diferentes según el uso que se le dé.

El estudio The Podcast Consumer 2026 encontró que el 69 % de las personas encuestadas dentro del grupo de consumidores semanales de pódcast aprobaba utilizar inteligencia artificial para investigar temas o generar ideas.

Al mismo tiempo, el 62 % consideraba que la IA podía amenazar la credibilidad de los pódcast y el 59 % veía un riesgo para la creatividad.

Es decir, utilizar IA como herramienta de trabajo no provoca necesariamente la misma reacción que delegarle la elaboración del contenido.

Una aplicación puede ayudar a transcribir entrevistas, localizar errores de grabación o preparar materiales de producción. También puede generar textos y voces sintéticas.

Pero verificar la información, decidir qué publicar y asumir la responsabilidad editorial siguen siendo tareas que necesitan supervisión humana.


¿Cuántos pódcast están automatizados?

El censo de Slice aporta una aproximación, aunque con limitaciones.

Entre los canales incorporados a Podcast Index desde 2023, identificó 22.165 que cumplían criterios compatibles con automatización o publicación masiva, aproximadamente el 1,7 % de ese conjunto.

Entre los canales detectados por primera vez en 2026, los clasificados de esa manera concentraban el 10,1 % de los episodios registrados.

Pero automatización no equivale necesariamente a generación mediante IA.

Un medio puede publicar automáticamente grabaciones producidas por personas. Un sistema también puede distribuir numerosos episodios de un catálogo antiguo.

Slice utiliza patrones de frecuencia y volumen para identificar posibles canales automatizados. No analiza cada episodio para determinar si su voz, guion o investigación fueron generados por inteligencia artificial.

Por eso esos porcentajes no pueden presentarse como la proporción de pódcast creados por IA.

La pregunta sigue abierta: ¿cuánta producción automatizada llegará a las audiencias y qué efecto tendrá sobre el descubrimiento, la confianza y la monetización?


¿Qué está pasando con los pódcast en español?

Esta pregunta merece especial atención porque las cifras de Estados Unidos suelen presentarse como si describieran a todo el mundo.

El censo de Slice encontró que el 15,4 % de los programas registrados en Podcast Index tenía el español como idioma declarado, pero los programas en español representaban solamente el 5,7 % de los que habían publicado durante los 90 días analizados.

La diferencia es considerable, aunque no permite afirmar que el 94,3 % de los pódcast en español haya fracasado.

Las cifras dependen de cómo cada programa declara su idioma, de la cobertura del directorio y de la definición de actividad utilizada.

Tampoco podemos saber, a partir de esos porcentajes, cuántos programas pertenecen a Colombia, México, Argentina o España, ni cómo se distribuyen sus audiencias.

Lo que sí aparece es una oportunidad de investigación: conocer por qué tantos programas dejan de publicar, qué modelos de producción logran sostenerse y qué fuentes de ingresos funcionan en los diferentes mercados hispanohablantes.

Sería un error trasladar directamente las tarifas publicitarias o los hábitos de consumo estadounidenses a proyectos que producen contenido en español.


Lo que esto significa para quienes producen pódcast

Los datos permiten descartar una idea: el podcasting no está desapareciendo como forma de consumo. Hay más personas que escuchan o ven estos contenidos y el mercado publicitario estadounidense continúa creciendo.

Pero tampoco permiten asegurar que comenzar un pódcast sea un camino fácil hacia una audiencia numerosa o unos ingresos estables.

La dificultad está en construir un proyecto que pueda mantenerse.

Si estás pensando en comenzar, conviene definir primero a quién quieres llegar y qué ofrecerá tu programa. Después, calcular cuánto tiempo y dinero necesitarás para producirlo. La frecuencia de publicación debe corresponder a tus recursos, no a una expectativa abstracta de crecimiento.

Si ya tienes un pódcast, vale la pena revisar las estadísticas que realmente ayudan a tomar decisiones: la evolución de la audiencia, el rendimiento de los episodios, la distribución geográfica de las reproducciones y los costos de producción.

La incorporación de video debe evaluarse como una decisión de producción. La inteligencia artificial puede reducir determinadas tareas, pero requiere verificación. Y la monetización necesita un modelo que tenga sentido para el tamaño y las características de la audiencia.

En TodoSobrePodcast.com abordamos estas preguntas desde la producción y la distribución de pódcasts. El libro Todo Sobre Pódcast forma parte de ese trabajo de explicar cómo crear, publicar y desarrollar un proyecto sonoro con conocimientos prácticos.

Los datos de 2026 añaden una razón para prestar atención a la planificación: comenzar un pódcast es relativamente accesible. Mantenerlo requiere decisiones que van mucho más allá de comprar un micrófono.


Entonces, ¿el podcasting está muerto?

No. Pero que el podcasting crezca no significa que todos los pódcasts puedan sobrevivir.

Las cifras muestran que hay más audiencia y que la publicidad genera mayores ingresos. También muestran que una enorme cantidad de programas ha dejado de publicar.

Lo que todavía no sabemos es cuántos abandonaron por falta de dinero, cuántos terminaron voluntariamente y cuántos simplemente cambiaron de formato.

Tampoco podemos afirmar que el crecimiento de la publicidad beneficie por igual a quienes producen contenidos independientes y a las grandes empresas del sector.

Para quien quiere comenzar un pódcast, la pregunta no debería ser si todavía queda público. La pregunta es cómo construir un programa que pueda mantenerse el tiempo suficiente para encontrarlo.

Porque publicar el primer episodio es relativamente sencillo. Conseguir que exista el episodio número cien requiere otra clase de planificación.

Y tú, ¿qué opinas?

Si tienes un pódcast, ¿qué ha sido más difícil: conseguir que la gente lo descubra o encontrar el tiempo y el dinero para seguir produciéndolo? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.


Bibliografía y fuentes consultadas

Antes de crear un pódcast, responde estas ocho preguntas

Analizar 418 pódcasts presentes en los rankings de Spotify de cinco países permite ver algo que suele perderse cuando nace un programa: elegir el tema es apenas una de las decisiones.

“Quiero hacer un pódcast de tecnología”.

Bien. ¿Para qué?

¿Para que quien escucha entienda las noticias tecnológicas? ¿Para enseñarle a usar herramientas? ¿Para conversar sobre ellas? ¿Para ayudarle a decidir qué comprar? ¿Para entretenerse hablando de tecnología?

Todos esos programas podrían terminar bajo una categoría parecida y ser, en la práctica, productos completamente diferentes.

Esta distinción aparece en Anatomía del podcast visible, un trabajo del Lab de Tendencias de Podcasting y Culturas de la Escucha dirigido por María José Ortiz Martínez, desarrollado a partir del curso Audiencias de lo Sonoro de la Pontificia Universidad Javeriana.

El estudio propone observar un pódcast mediante varias preguntas que van mucho más allá de su categoría temática. Nosotros podemos convertir ocho de ellas en una herramienta sencilla para revisar una idea antes de encender el micrófono.




Primero: de dónde salen estos datos

Antes de utilizarlos hay que entender qué representan.

El 8 de septiembre de 2026, el laboratorio tomó los 100 primeros puestos del ranking de pódcasts de Spotify en Colombia, México, Argentina, España y Estados Unidos. Eso produjo 500 posiciones correspondientes a 418 pódcasts diferentes, porque algunos aparecían simultáneamente en más de un mercado.

El ranking aportó la posición, el mercado y la fecha de observación. El equipo investigó después los programas mediante descripciones oficiales, feeds, información de productores, medios y otras fuentes documentales. Con esas evidencias construyó una clasificación que distingue, entre otras cosas, territorio temático, propuesta de escucha, registro discursivo, dispositivo editorial, configuración de host, productor, estructura editorial y fuente de legitimidad.

La investigación comenzó en mayo de 2026 con una primera clasificación realizada por estudiantes del curso Audiencias de lo Sonoro de la Pontificia Universidad Javeriana. Esa base se conservó como antecedente y posteriormente fue revisada, normalizada y auditada. Según el documento metodológico, la inteligencia artificial participó en tareas de ordenamiento, investigación y auditoría; las decisiones humanas y las rectificaciones conservaron trazabilidad.

El método también distingue entre información observada directamente, resultados calculados, clasificaciones inferidas a partir de documentos e interpretaciones construidas posteriormente.

Hay una advertencia necesaria: este estudio no mide audiencia. Una posición en el ranking no equivale a una cantidad determinada de oyentes, reproducciones, minutos escuchados o ingresos. Tampoco podemos decir que una característica causa una mejor posición. Y como septiembre corresponde a un único corte, todavía no permite hablar de tendencias temporales.

Lo que sí tenemos es una fotografía bastante amplia de los productos que consiguieron visibilidad en esos cinco rankings durante una fecha concreta.

1. ¿De qué habla tu pódcast?

Esta es la pregunta que casi todo el mundo responde primero.

El laboratorio la denomina territorio temático principal. Entre sus categorías aparecen cultura y sociedad, crimen, comedia, noticias y asuntos públicos, desarrollo personal, negocios, ciencia y tecnología, deportes, salud, ficción y otras.

En las posiciones estudiadas, cultura y sociedad representó el 22,7 % de los casos clasificados; crimen, investigación y misterio, el 20,5 %; comedia, el 13,7 %; y noticias y asuntos públicos, el 12,8 %.

Estos porcentajes no dicen qué tema deberías elegir. Tampoco indican qué categorías tienen más audiencia.

Sirven para entender algo más básico: el tema describe el territorio donde competirá tu propuesta, pero todavía no explica qué producto estás haciendo.

Por eso la segunda pregunta resulta más interesante.

2. ¿Qué le propones hacer a quien escucha?

El laboratorio utiliza el concepto Job to Be Done, o JTBD, que podemos entender aquí como el “trabajo de escucha” que propone el programa.

Las posibilidades incluyen entretener o escapar, hacer compañía, entender el mundo, aprender algo, tomar una decisión, mejorar algún aspecto personal, explorar experiencias o identidad, investigar un caso, participar de una comunidad o seguir un fandom.

En la muestra, entretener o escapar fue la propuesta principal del 31,2 % de los casos clasificados. Entender el mundo apareció en el 22 %. Investigar o seguir un caso y explorar experiencias o identidad alcanzaron cada uno el 10,2 %.

Pero un ejemplo muestra mejor para qué sirve esta clasificación.

El laboratorio encontró 84 pódcasts de crimen, investigación y misterio cuya propuesta de escucha pudo clasificar. El 48,8 % proponía principalmente investigar o seguir un caso. El 44 % proponía entretener o servir como escape.

Hablan de territorios parecidos. No prometen la misma experiencia.

Así que “quiero hacer un pódcast de crimen” todavía deja pendiente una pregunta:

¿qué quieres que haga la persona mientras te escucha?

3. ¿Cómo vas a decirlo?

El tema y el propósito tampoco determinan necesariamente la manera de hablar.

El estudio separa el registro discursivo: informativo, analítico, explicativo o pedagógico, reflexivo, argumentativo, confesional, humorístico, narrativo, motivacional, devocional o performativo, entre otras posibilidades.

Esto permite distinguir dos programas que comparten tema y propósito.

Un pódcast sobre inteligencia artificial puede informar sobre lo ocurrido durante la semana. Otro puede explicar cómo funciona una tecnología. Otro puede argumentar una posición sobre sus efectos sociales.

El asunto puede ser el mismo. La relación con quien escucha cambia.

Una pregunta útil antes de grabar sería entonces: cuando alguien termine un episodio, ¿habremos informado, explicado, analizado, narrado, argumentado o hecho alguna combinación deliberada de esas cosas?

4. ¿Cómo estará armado?

Aquí aparece una distinción que en podcasting suele desdibujarse.

El laboratorio llama dispositivo editorial a la forma que organiza el programa. Puede ser conversación, entrevista, narración guionada, reportaje o documental, debate, magazine, monólogo, ficción dramatizada o una combinación.

En la fotografía de septiembre, la conversación representó el 28,6 % de los programas con esta variable clasificada; la entrevista, el 25,1 %; y la narración guionada, el 19,2 %.

Hay un resultado especialmente interesante. Entre las posiciones Top 20 de cada mercado, la entrevista representó el 30,5 % de los casos clasificados, frente al 20,7 % entre las posiciones 21 y 100.

Con la conversación ocurrió algo completamente distinto: 27,4 % en Top 20 y 27,5 % en el resto.

Eso no demuestra que entrevistar haga subir un pódcast. El propio estudio advierte que las diferencias son descriptivas y no causales.

Lo útil es otra cosa: entrevistar y conversar son decisiones editoriales diferentes.

Invitar a alguien y preguntarle por su trabajo no produce necesariamente el mismo programa que reunir regularmente a dos personas para desarrollar una conversación.

5. ¿Quién conduce?

También conviene decidir la arquitectura humana del programa.

Entre los pódcasts cuya configuración de conducción pudo clasificarse, el 60,7 % tenía un host único. Los cohosts estables representaron el 24,4 % y los ensambles o paneles, el 10,1 %.

Otra vez: 60,7 % no significa que debas trabajar en solitario.

La cifra sirve como referencia para pensar qué necesita tu propuesta.

Una persona puede controlar con precisión el ritmo y la estructura de un ensayo sonoro. Dos voces pueden desarrollar una relación reconocible. Una mesa permite confrontar perspectivas, pero también exige administrar turnos, ritmo y participación.

La pregunta correcta no es “¿cuántos micrófonos usan los pódcasts populares?”.

Es: ¿cuántas voces necesita realmente este programa?

6. ¿Por qué alguien debería concederte autoridad para hablar?

Esta pregunta puede resultar incómoda. Precisamente por eso sirve.

El laboratorio estudia la fuente de legitimidad percibida. Entre sus categorías aparecen experiencia profesional, criterio periodístico o editorial, reconocimiento público, experiencia vivida, respaldo institucional, acceso a protagonistas y familiaridad acumulada de quien crea el programa.

El término necesita una precisión: legitimidad no significa que una persona diga la verdad ni certifica la calidad de la información. Describe desde dónde se presenta editorialmente la autoridad de esa voz.

Entre 371 programas con esta variable clasificada, la fuente más frecuente fue la familiaridad acumulada de quien crea el programa: 28,3 %. El criterio periodístico o editorial representó el 18,1 % y la celebridad o reconocimiento público, el 12,9 %.

Este resultado permite desmontar una idea frecuente: empezar sin fama no significa empezar sin una posible fuente de autoridad.

La familiaridad también se construye.

Una voz recurrente puede desarrollar con el tiempo una relación reconocible con su audiencia. Los datos no permiten afirmar que eso produzca más escuchas, pero sí muestran que esa forma de legitimidad aparece con frecuencia entre los programas estudiados.

7. ¿Qué estructura sostiene el pódcast?

No todos los programas nacen ni funcionan de la misma manera.

El estudio distingue creadoras y creadores independientes, estudios y productoras, redes digitales, medios periodísticos, radio, televisión, plataformas, marcas, instituciones y estructuras híbridas.

Entre los programas cuyo entorno editorial pudo identificarse, el 50,1 % operaba como creador o autor independiente.

Hay un resultado todavía más útil: entre las posiciones Top 20, los independientes representaban el 50 %. Entre el resto, el 51,9 %.

Prácticamente no hay diferencia descriptiva en esa comparación.

No podemos concluir que trabajar de manera independiente ayude a entrar al Top 20. Tampoco que pertenecer a una gran organización sea requisito para conseguir visibilidad.

La decisión vuelve entonces al proyecto: ¿qué puedes producir por tu cuenta y qué necesitarías obtener de una productora, una red, un medio o una organización?

8. ¿Desde dónde quieres circular?

Internet permite distribuir un pódcast mundialmente. Eso no significa que todos los programas circulen de la misma manera entre mercados.

De los 418 pódcasts únicos observados, 369, el 88,3 %, aparecieron en uno solo de los cinco mercados estudiados. Apenas 49, el 11,7 %, aparecieron en dos o más.

Esos 49 programas ocuparon 131 de las 500 posiciones observadas, el 26,2 %.

El estudio encontró además que la parte superior de los rankings tenía mayor presencia de producción doméstica: entre las posiciones Top 20 cuyo país de producción pudo establecerse, 90,3 % eran domésticas. Entre las posiciones 21 a 100, la proporción fue 77,1 %.

Eso tampoco demuestra que Spotify favorezca contenido local ni que las audiencias prefieran necesariamente programas nacionales. El estudio advierte expresamente que los datos no permiten atribuir el resultado al algoritmo ni a una preferencia de quienes escuchan.

Pero sí plantea una decisión que merece hacerse desde el comienzo:

¿estás creando principalmente para una comunidad o mercado concreto, o quieres que el programa pueda circular entre varios países?

Idioma, referencias culturales, selección de temas, invitados y contexto pueden cambiar según la respuesta.

Las ocho preguntas juntas

Antes de comprar otro micrófono, diseñar la portada o grabar el episodio cero, intenta completar estas frases:

  1. Mi pódcast habla principalmente de...
  2. Quiero que quien lo escucha pueda...
  3. La manera principal de contar será...
  4. La estructura de los episodios será...
  5. La conducción estará a cargo de...
  6. La autoridad de nuestra voz provendrá de...
  7. El programa funcionará como un proyecto...
  8. Queremos hablar principalmente desde y para...

Si algunas respuestas cuestan, eso puede ser más útil que encontrar inmediatamente una respuesta.

Obliga a separar decisiones que solemos mezclar bajo una frase como “quiero hacer un pódcast sobre...”.

Lo que esto significa

Los datos de Anatomía del podcast visible no entregan una receta para conseguir audiencia. Tampoco permiten copiar las características del Top 20 y esperar el mismo resultado.

Su utilidad está en otra parte.

Ofrecen un vocabulario para diseñar un pódcast con mayor precisión.

Elegir “tecnología”, “historia”, “crimen” o “bienestar” resuelve apenas la primera pregunta. Todavía quedan por decidir la promesa de escucha, la manera de contar, la estructura, las voces, la fuente de autoridad, el entorno de producción y el mercado con el que queremos relacionarnos.

Un pódcast empieza a tomar forma cuando podemos responder esas preguntas sin recurrir simplemente al nombre de una categoría.

Créditos y metodología

Este artículo utiliza como fuente principal Anatomía del podcast visible, del Lab de Tendencias de Podcasting y Culturas de la Escucha, dirigido por María José Ortiz Martínez, Mingo.

La investigación se originó en mayo de 2026 a partir del trabajo de estudiantes del curso Audiencias de lo Sonoro de la Pontificia Universidad Javeriana. El documento metodológico explica que las clasificaciones posteriores incorporaron investigación documental, normalización, auditoría, asistencia de inteligencia artificial y revisión humana, conservando trazabilidad de las rectificaciones.

Félix Riaño participó como revisor externo y colaborador en el proceso de discusión metodológica. Los documentos del proyecto agradecen su participación en la conversación entre la experiencia de producción sonora y el trabajo realizado desde el aula. El análisis y la redacción de este artículo son responsabilidad de ElSiglo21esHoy.com.

Las cifras utilizadas corresponden al corte del 8 de septiembre de 2026: Top 100 de pódcasts de Spotify en Colombia, México, Argentina, España y Estados Unidos, para un total de 500 posiciones y 418 pódcasts únicos. El cierre documental de la versión V6.1 se realizó el 30 de septiembre de 2026.

Los rankings no equivalen a audiencia, reproducciones, tiempo de escucha ni éxito económico. Los resultados describen esa muestra y esa fecha y no establecen relaciones causales entre las características de un pódcast y su posición.

Bibliografía

  • Ortiz Martínez, María José (Mingo). Anatomía del podcast visible. Lab de Tendencias de Podcasting y Culturas de la Escucha. Septiembre de 2026.
  • Lab de Tendencias de Podcasting y Culturas de la Escucha. Anatomía del podcast visible: metodología breve, diccionario operativo, taxonomía V6.1 y resultados consolidados de septiembre. Versión 6.1. Corte de ranking: 8 de septiembre de 2026. Cierre documental: 30 de septiembre de 2026.
  • Pontificia Universidad Javeriana. Curso Audiencias de lo Sonoro, origen de la primera capa de clasificación del monitor, mayo de 2026.